Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Son ejercicios destinados a fortalecer los
músculos del suelo de la pelvis.
Una de las causas de la incontinencia es la debilidad
de los músculos del suelo de la pelvis. Estos músculos
forman una especie de hamaca en la parte inferior del abdomen sobre
la que descansan los órganos del abdomen (vejiga, recto y útero).
Estos músculos pueden perder fuerza y entonces no son capaces
de evitar el escape que se produce al aumentar la presión dentro
del abdomen (por ejemplo al toser, correr, levantar pesos, subir las
persianas o hacer algún otro esfuerzo). Este tipo de escape se
llama INCONTINENCIA DE ESFUERZO.
Conviene que realice estos ejercicios si su médico
se los ha indicado. Los ejercicios dan mejor resultado si usted padece
incontinencia de esfuerzo (escape de orina al toser, hacer ejercicio,
estornudar, levantar pesos etc). La causa más frecuente de este
tipo de incontinencia es la debilidad de los músculos del suelo
de la pelvis.
Para empezar: cómo identificar los músculos
del suelo de la pelvis
Son los músculos que usamos cuando
intentamos evitar ir de vientre o cuando paramos el chorro de la orina.
Intente hacer el mismo tipo de fuerza que haría
si tuviera que parar de orinar o evitar ir de vientre o evitar que se
le caiga una compresa.
Puede cortar el chorro de la orina una o dos veces
al principio, para identificar los músculos, pero no
debe repetir este ejercicio mientras está orinando.
Las primeras veces puede realizar el ejercicio
mientras está sentada en el WC. Notará que su periné
(la zona situada entre el ano y la vagina) se contrae hacia adentro,
como si se fuera hacia arriba.
Tampoco debe apretar su abdomen ni sus piernas
cuando realiza la contracción del suelo de la pelvis. No debe
notarse que está haciendo ningún movimiento.
Una vez identificados los
músculos... es aconsejable que repita el ejercicio varias
veces al día, cuando esté en reposo.
Si no identifica los músculos, no se preocupe.
Es algo que le puede pasar al principio. Le aconsejamos que acuda a
sesiones de aprendizaje en el centro que su médico elija. En
estas sesiones le ayudarán a que pueda a localizar sus músculos.
Cómo Continuar
Es preferible que empiece haciendo los ejercicios
sentada, con las piernas separadas, y apoyando los codos sobre las rodillas.
En esta posición pude comprobar que no hace fuerza con las piernas
ni con el abdomen. También puede comprobarlo mirándose
a un espejo: nadie tiene que notar que está haciendo los ejercicios.
Para hacerlos de una forma ordenada, debe contraer
("apretar hacia adentro") varias veces y contando a cinco.
Contraiga el músculo. Cuente a cinco: 1,
2, 3, 4, y 5.
Relájese y vuelva a contar a cinco, estando
relajada.
Repita esta secuencia diez veces.
Es tan importante relajar el músculo, como
contraerlo.
Repita los ejercicios al menos dos veces al día.
Puede realizarlos tantas veces como quiera.
Son unos ejercicios que pueden realizarse en cualquier
situación. Para fijarse una rutina, le recomendamos que realice
los ejercicios dentro de sus actividades diarias.
Puede empezar a hacerlos cuando esté tumbada
o sentada (al irse a dormir, cuando está viendo la televisión
o viajando en algún transporte público etc). Nadie notará
que los hace. También puede hacerlos durante una sesión
de gimnasia o natación. Si ejercitamos de forma regular estos
músculos, podemos conseguir un mayor control sobre la vejiga.
¿Pueden perjudicarme
?
Si se realizan correctamente, los ejercicios no pueden perjudicarle.
Cómo conseguir un
mejor resultado
- El tiempo que pasa hasta que note el resultado es variable: algunas
personas notan mejoría en dos semanas, mientras que otras necesitan
dos meses. Lo más importante hacerlos cada día.
- No debe interrumpir el chorro de la orina cuando
ya haya identificado los músculos.
- Durante el día no debe aguantar la orina
más de tres horas: es preferible ir a orinar a menudo.
- Si no nota mejoría o no está segura
de realizarlos bien, es recomendable que realice una sesión de
aprendizaje en la Unidad de Urodinamia.