Fecha de publicación: 05/02/01 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
La medida de longitud mínima del pene se establece en 7,1 cm en
máxima extensión.
Madrid, 1 de febrero de 2001. La Asociación
Española de Andrología (ASESA) acaba de finalizar un estudio
multicéntrico prospectivo, coordinado por el Dr. Javier Ruiz
Romero (responsable de la Unidad de Andrología de la Clínica
Tres Torres de Barcelona, y director del Servicio de Andrología
del Instituto de Fertilidad y Reproducción Humana Conceptum de
Reus, Tarragona), que intenta establecer los estándares de normalidad
del pene. Se trata de un trabajo de investigación pionero en
Europa y uno de los más completos del mundo tanto por el número
de casos, como por la rigurosidad de la metodología empleada,
lo que lo posiciona como uno de los más fiables de los que se
han realizado en hasta la actualidad.
La importancia del trabajo desarrollado por ASESA,
en 582 varones normales de raza caucásica entre 22 y 75 años,
radica en ser el primero de estas características que se realiza
en España y en analizar La morfometría (medidas)
del pene de los españoles. El Dr. Ruiz Romero destaca que
el objetivo fundamental de este estudio es definir los criterios
clínicos y morfométricos de pene normal, evaluar el tamaño
del pene en la población española, así como valorar
si el tamaño del pene constituye un motivo de consulta creciente
y cuál es la trascendencia de los tratamientos existentes para
alargar el pene.
Una de las conclusiones más relevantes
ha sido que la media de la longitud del pene de los varones españoles
ha sido de 13,58 cm y la media de su circunferencia 11,25 cm (corresponde
a un diámetro de 3,82 cm).
Hasta ahora, según los estudios realizados,
se consideraba micropene aquél que tenía menos de 9,3
cm de longitud en máxima extensión. Tras el análisis
de nuestros datos explica el Dr. Ruiz Romero- podemos establecer
el límite en 7,1 cm por lo que se puede afirmar que el pene que
supere esta medida debe considerarse dentro de la normalidad. Otro dato
que hay que tener en cuenta es que al producirse similitudes con los
resultados de otros estudios internacionales, no existen diferencias
entre el tamaño del pene de los españoles y el de los
varones de otros países.
En este sentido, el Dr. Ruiz Romero explica que
estas medidas del pene pueden valer para cualquier medida, por
rara que ésta sea, dentro de un intervalo determinado, excepto
en aquellos casos en que se imposibilita la función natural del
pene. Existen pacientes con un pene morfológicamente normal (longitud
superior a 7,1cm en máxima extensión, según nuestro
estudio) y que al estar por debajo de los 9,5 ó 10 cm puede producirles
insatisfacción, además de graves problemas de relación
social y sexual. En estos casos podría estar indicada una acción
terapéutica (cirugía o aparatos de tracción, o
técnica combinada) porque mejoraría su calidad de vida.
Sólo existen seis estudios internacionales
relacionados con este tema como el Kinsey (cada paciente realizaba las
mediciones) o el de Wessells y Lue (multi-racial donde las mediciones
las hizo un único investigador), entre otros, que o no se han
mostrado tan fiables o no han estudiado una muestra tan extensa de varones
como el que ha diseñado y puesto en práctica ASESA.
Cuestión de estética
A su vez, todos los profesionales de ASESA participaron
en una encuesta sobre la incidencia en sus consultas de la preocupación
por el tamaño del pene de sus pacientes. El 56% de los especialistas
encuestados consideró que es un motivo de consulta médica
que va en aumento entre la población masculina y que el 64% de
estos pacientes se sometieron a programas de alargamiento del pene.
La razón última del aumento de la
demanda de alargamiento del pene debería buscarse, probablemente,
en el obsesivo culto al cuerpo señala el Dr. Ruiz Romero-
que marca la sociedad moderna, así como en la incorporación
del varón al mundo de la cosmética (hasta hace poco ámbito
exclusivo de la mujer) y en la consolidación de la medicina estética
y de la cirugía plástica como una medicina cotidiana y
accesible a todo el mundo.
El Dr. Ruiz Romero hace hincapié en la
importancia del análisis del perfil psicológico de los
pacientes. En algunos casos las demandas de alargamiento (elongación)
del pene responden a varones con un perfil normal que comparan el tratamiento
con el de una rinoplastia o un aumento de mamas. Sin embargo, la experiencia
demuestra que cuando se detectan problemas de autoestima e inseguridad,
el alargamiento del pene puede devolver al individuo un comportamiento
social y sexual normal.
Tratamientos
En la actualidad las posibilidades del tratamiento
son tres: los aparatos de tracción tisular mecánica, la
cirugía de elongación mediante liberación del ligamento
suspensorio del pene y la combinación de ambas técnicas.
El Dr. Ruiz Romero es partidario de combinar cirugía y tracción
mecánica puesto que lo considera el método más
efectivo.
El tratamiento está indicado en casos de
micropene verdadero que no respondan a la terapia hormonal. Las dudas
se plantean cuando la solicitud atiende únicamente a criterios
cosméticos. Así el Dr. Ruiz Romero plantea una serie de
cuestiones: ¿Debemos tratar un órgano que es morfológicamente
y funcionalmente normal?, ¿merece el tema consideraciones éticas
especiales?, ¿qué criterios debemos seguir ante un varón
que acude a nuestra consulta preocupado por el tamaño de su pene?.
Personalmente, confío en que ASESA pueda concluir estas cuestiones
en el próximo Congreso Nacional de Andrología que se celebrará
en marzo en Alicante. Es el foro idóneo para protocolizar la
actuación que debemos tener en estos casos, así como marcar
las pautas éticas, diagnósticas y terapéuticas
oportunas.