Fecha de publicación: 25/06/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Un estudio realizado en la Universidad de San
Francisco (USA) mostró que los varones ancianos con niveles elevados
en sangre de la hormona masculina (TESTOSTERONA) obtenían mejores
resultados en los tests cognitivos. En condiciones normales, en los
ancianos se produce menor cantidad de testosterona por lo que algunos
médicos recetan a sus pacientes dicha hormona para aumentar el
deseo sexual y mejorar los problemas de los hombres relacionados con
el envejecimiento. La mejora en las capacidades cognitivas de los pacientes
(concentración, memoria, lenguaje, atención, comprensión,
etc.) podría reducir la aparición de la enfermedad de
Alzheimer.
Sin embargo el estudio no prueba que la utilización
de suplementos de testosterona previene la pérdida de la capacidad
cognitiva. Para ello se necesitan mas estudios con un gran número
de individuos. Se ha demostrado que las zonas del cerebro donde se asientan
las funciones de aprendizaje y memoria, tienen gran cantidad de receptores
de testosterona.
La utilización de suplementos de testosterona
por los ancianos debe ser controlada por un médico ya que puede
producir efectos secundarios como mayor incidencia de cáncer
de próstata, aumento de los niveles de colesterol, pérdida
del cabello y acné. Estudios previos han mostrado que en las
mujeres, la presencia de niveles aumentados de estrógenos puede
reducir la pérdida de las funciones cognitivas. Otros estudios
han mostrado que los hombres presentan mayores niveles testosterona
y estrógenos que las mujeres y que ellas tienen 30% mas probabilidades
de padecer la enfermedad de Alzheimer.
Varios investigadores piensan que el mayor riesgo
de Alzheimer en las mujeres se debería a que tienen menores niveles
de hormona.