Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Hasta
no hace mucho tiempo la actividad sexual en las personas mayores no
se contemplaba como un hecho real ya que social y culturalmente no se
concebía dicha practica por considerarse esta inapropiada. Ello
es debido al mito de que la edad y el declive de la sexualidad van inexorablemente
unidos y se asocia a la aparición de las alteraciones de la esfera
sexual. Pero, efectivamente, es solo un mito. La realidad es bien
distinta, el placer, el deseo sexual ,los sentimientos y los pensamientos
persisten a lo largo de la vida aunque de forma distinta.
Prevalencia de la actividad sexual en
la tercera edad
Las mejoras de la calidad de vida tanto desde el punto de vista sanitario como desde
el punto de vista social han creado una sociedad más longeva
y más sana. En el año 2030 la población de mas
de 65 años se duplicara y ello se acompañara de una demanda
por parte de los miembros de este grupo social del mantenimiento y mejora
de todos los aspectos que afectan su vida y en ello también hay
que incluir la sexualidad.
Sin embargo,
no se puede negar que la actividad sexual a lo largo de la vida va variando
y comporta una serie de cambios directamente relacionados con la evolución
involutiva de la edad.
Los cambios
de la función sexual en el varón, se inician de forma
imperceptible con la disminución de erecciones involuntarias
nocturnas directamente relacionados a la fase de sueño profundo
REM, pasando de ser de 30 minutos por noche en la segunda y tercera
década de vida a 20 minutos a partir de los 61 años y
13 minutos a los 67 años. La actividad sexual de los varones
de 40 a 50 años inicia un declive de un 28 % entre los 66 y 70
años sin presentar ninguna disfunción de la esfera sexual.
La frecuencia
coital también va disminuyendo hasta estabilizarse a un coito cada
10 –15 días al llegar a los 80 años. Así mismo
la frecuencia masturbatoria va disminuyendo a partir de los 65 años.
Existe,
sin embargo, un claro factor predictivo de la actividad sexual de una
persona mayor y esta estará directamente relacionada a su actividad
sexual en etapas previas de la vida de tal forma que una frecuencia
coital elevada en la tercera o cuarta década de vida mejorara
su función sexual en la sexta década de vida.
Modificaciones fisiológicas de
la edad avanzada
Todos
los fenómenos intrínsecos que se producen durante el acto
sexual varían. A partir de los 60 años, el individuo requiere
de un estimulo erótico más intenso y duradero para iniciar
una actividad sexual. Durante la fase de excitación la vasocongestión
escrotal y la elevación del músculo cremaster se reducen
notablemente. El varón requiere de un tiempo de latencia de aproximadamente
de 15 a 20 minutos para obtener una erección suficiente para
la penetración con una rigidez que, en muy pocas ocasiones, supera
el 70% y un ángulo peno escrotal inferior a los varones de edad
media de 45 años. Se produce una disminución de la secreción
preeyaculatoria y eyaculatoria, la fuerza de la eyaculación es
menor y se asocia a un orgasmo que varia en cuanto a la percepción
placentera subjetiva y es de menor duración. La resolución
del acto sexual es prácticamente inmediata produciéndose
una detumescencia peneana y una descongestión del área
pélvica muy rápida. A pesar de ello, la mayor parte de
individuos activamente sexuales refieren estar satisfechos.
Todos
estos cambios tienen una relación directa con las variaciones
hormonales que se producen en el varón y que hoy se conoce como
ANDROPAUSIA. Estudios recientes de amplios grupos poblaciones muestran
una relación de la función sexual en la senectud con variaciones
en la tasa de testosterona en el varón. A partir de los 55 años
se produce una muy leve disminución de la concentración
de testosterona que se sitúa en 1 % por década. Dicho
descenso a expensas de la testosterona libre se correlaciona con un
incremento de la concentración de la proteína transportadora
de hormonas sexuales. También se ha observado un aumento absoluto
aunque moderado de la tasa tanto de LH como de FSH. En el testículo
se produce una disminución del numero de células de Leydig
y ello parece estar relacionado a su vez a una disminución del
aporte arterial por lesiones vasculares degenerativas y se acompaña
de alteraciones histologicas de la pulpa testicular.(fig.1)
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Figura 1
Variaciones hormonales en el varón
-Disminución de la testosterona libre
-Aumento de SHBG
-Aumento de LH
-Disminución de GH
Cambios involutivos del testiculo en edad avanzada
-Disminución del numero de células
de Leydig
-Esclerohialinosis
-Fibrosis peritubular
-Bloqueo madurativo de la línea germinal.
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Factores psicosociales y barreras
anatómicas a la actividad sexual
Los factores
sociales y culturales representan una gran barrera para una actividad
sexual. La perdida de la pareja estable que comporta el duelo y la proximidad
a la idea de la muerte provoca en el individuo un estado depresivo latente
y permanente que dificulta una actitud sexual objetiva.
La aparición
de limitaciones físicas en el movimiento y la disminución
de la agilidad corporal comportan así mismo una perdida de capacidad
de movimientos coitales que, requieren en el individuo una readaptación
a sus posibilidades presentes y comporta la necesidad de una mayor capacidad
imaginativa durante el acto sexual.
Todos
estos fenómenos que deben enmarcarse en una actividad sexual
normal con relación a la edad cronológica del individuo
viene agravado cuando esta se altera o bien desaparece produciéndose,
en estos casos, una disfunción sexual patológica, en cuyo
caso debería ser estudiado y tratado como una verdadera patología
andrologica.
Disfunción
sexual en adultos de edad avanzada
Lo que
es incuestionable es que la prevalencia de la disfunción de la
esfera sexual en el varón de edad avanzada es claramente superior
a las etapas previas de la vida de un individuo situándose cerca
de 60% de varones de 70 años.
No existe
una causa única responsable de la disfunción eréctil
sino que es multi factorial a pesar de que el componente vascular es
evidentemente el prioritario.
La disminución
del aporte arterial por parte de las arterias cavernosas secundaria
a la arteriosclerosis es prácticamente presente en el 70% de
varones con edades superiores a los 68 años. Ello se acompaña
de una disminución de oxigenación de los sinusoides de
los cuerpos cavernosos por lo que el porcentaje de fibrosis aumenta
y limita la capacidad de expansión de los mismos. A ello hay
que enumerar todas las patologías sistemicas de origen vascular
que afectan también al pene y su función eréctil.
(fig. .2)
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Figura 2
Trastornos vasculares
-Enfermedades de los grandes vasos
-Arteriosclerosis
-Enfermedades de los pequeños vasos
-Patología cardiaca
-Fallo de mecanismo corporo veno oclusivo
-HTA
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La patología
endocrinologica es frecuente en la tercera edad y todas y cada una de
ellas tanto por su afectación sistemica como la medicación
que se emplea para su tratamiento afecta a alguna o bien todas las esferas
de la actividad sexual.(fig.3)
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Figura 3 Trastornos endocrinologicos o metabolicos
-Diabetes Mellitus
-Patología tiroidea
-Hipogonadismo
-Síndrome de Cushing
-Hiperprolactinemia
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Los individuos
de edad avanzada suelen estar multimedicados y el efecto de los mismos
suelen afectar de forma directa o indirecta sobre la esfera sexual afectando
a la erección un 25 % de ellos. (fig.4). A ello hay que añadir
el efecto yatrogenico de la gran mayoría de cirugías oncológicas
de la cual se requiere de un apartado a parte.
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Figura 4 Medicación que interfiere en la función sexual.
- Betabloqueantes adrénergicos
- Bloqueantes alfa adrénergicos
- Espironolactona
- Fenotiazinas
- Butirofenonas
- Antidepersivos triciclicos
- Inhibidores de la MAO
- Antiinflamatorios no esteroideos
- Bloqueadores de los receptores H2
- Estrogenos
- Antiandrogenos
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Finalmente
dentro del apartado de las causas de disfunción eréctil
no debemos olvidar la patología funcional psicogena que siempre
subyace ante una disfunción eréctil y que es mucho más
evidente en la persona mayor. El hecho de vivir el paso ineludible de
la vida y percibir el deterioro paulatino de las funciones del organismo,
produce en las personas un cuadro depresivo latente. La represión
inconsciente de la sexualidad dado por patrones sociales también
induce a alteraciones de la esfera sexual.
La falta
de una pareja estable, la perdida o estado de viudedad dificultan la
relación intima con otras parejas.
Lo verdaderamente
importante es evaluar la sexualidad acorde con la edad cronológica
siendo la disfunción de cualquiera de los elementos que configuran
la sexualidad, no un fenómeno de vejez sino una patología
que puede ser tratada.
Terapia de
sustitución para la andropausia
En las
ultimas decadas, la prensa popular se hizo eco de la posibilidad de
mantener un estado físico y virilidad mediante una terapia sustitutiva
a base de testosterona.
La realidad
es divergente si tenemos en cuenta los múltiples estudios que
se han realizado dentro del ámbito científico. En un metaanalisis
de 88 estudios publicados, se deduce que solamente existe una moderada
relación de la testosterona con la edad y una gran variación
de los niveles de dicha hormona entre los varones estudiados así
como múltiples factores asociados que pueden alterar el resultado
predecible.
La cuestión
estaría en plantearse si aquellos varones que, sin presentar
una clara disminución de su tasa hormonal androgenica , sé
beneficiaria de una terapia sustitutiva mediante testosterona ,para
mejorar no solamente su función sexual sino la de todos los órganos
diana de dicha hormona tales como la masa muscular, el tejido óseo
y el cerebro.
De la
misma forma que se conocen los efectos beneficiosos de dicha terapia
hay que evaluar los riesgos que ello conlleva. Se comprobó de
esta forma la aparición de efectos adversos tales como patología
cardiovascular, aceleración de patología maligna de próstata,
hepatotoxicidad, exacerbación de la apnea del sueño, policitemia,
ginecomastia.
La terapia
sustitutiva solamente tiene razón de ser ante cuadros de hipogonadismo
ya que con ello se corrige el déficit hormonal y todos las alteraciones
de los órganos diana.
Diagnóstico
de la disfunción sexual en la edad avanzada
Como en
cualquier otra patología, la Historia Clínica es la primera
y más preciada herramienta con la cual el médico puede
tener una amplia información del motivo de consulta. En muchos
casos solamente con un interrogatorio correcto ya se puede tener conocimiento
de la causa inicial de la disfunción sexual.
El interrogatorio
sexual debe realizarse en un ambiente intimista y teniendo siempre presente
las creencias personales y las situaciones sociales y de entorno del
paciente. Debe hacerse hincapié de las características
del inicio del problema, tiempo de evolución y aspectos de las
otras facetas de la esfera sexual tal como la libido, la eyaculación
y el orgasmo.La presencia de erecciones involuntarias tanto nocturnas
como matutinas nos servirán para, inicialmente catalogar la disfunción
eréctil de origen funcional o bien psicogeno.
La exploración
física también es indispensable. Además de una
exploración general que nos puede aportar datos de relevancia
, hay que ser meticuloso en la exploración específicamente
andrologica en la cual se valorara la presencia de una ginescomastia,
el tamaño y características morfológicas del pene
para descartar la presencia de una placa indurada, el tamaño
y consistencia de ambas gónadas y siempre es recomendable completar
el estudio con un tacto rectal.
La metodología
diagnostica, si bien puede ser amplia en cualquier otra circunstancia
en la cual se consulta por un trastorno de la esfera sexual, en el caso
de las personas de edad avanzada deberemos limitarnos a aquellas pruebas
que nos aporten datos de interés directo. Siempre se iniciara
con una analítica sanguínea general a la cual añadiremos
una determinación hormonal de testosterona libre, prolactina
y LH.
Es indispensable
practicar una inyección intracavernosa diagnostica con prostaglandina
E1 afín de evaluar las características de la erección
y si la respuesta es positiva valorar dicha opción como posible
tratamiento de la disfunción eréctil. El estudio es completado
con un estudio doppler peneana que nos ayudara a conocer el estado arterial
peneano.
La prueba
diagnostica más fiable es sin duda alguna el estudio de las erecciones
nocturnas peneanas monitorizadas mediante Rigiscan . Mediante el registro
nocturno podremos reproducir la realidad de la función eréctil
y sus características en cuanto a tumescencia máxima y
rigidez.
Tratamiento
de la disfunción sexual
Hoy en
día, y gracias a los últimos conocimientos realizados
en el campo de la andrologia, el arsenal terapéutico se ha visto
ampliado con fármacos de reciente incorporación siendo
el avance más espectacular aquellos cuya vía de administración
es la vía oral. Las indicaciones de su prescripción siempre
estarán sujetas al estado de salud general del paciente , su
correcta tolerancia, ausencia de interacciones con otros fármacos
y su correcta capacidad de administración.(fig.5)
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Figura5.
Fármacos inductores de la erección por vía
oral.
- Citrato de sildenafilo
inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa tipo 5
- Apomorfina agonista dopaminergico
- Fentolamina bloqueante adrenergico
- Trazodona bloqueante alfa adrenergico
- Yohimbina bloqueante selectivo alfa adrenergico
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A pesar del avance en las terapias
por vía oral no debe obviarse el tratamiento por vía intracavernosa
con prostaglandina E1, potente relajante de la musculatura lisa , que
permite un empleo fácil con pocos efectos secundarios sistemicos
y cuya administración es a demanda.
Los mecanismos de vacío son
, de todo el arsenal terapéutico,el que presenta mayor seguridad
en su empleo dado su ausencia prácticamente total de efectos
secundarios. Su empleo de forma habitual mejora la circulación
sanguínea en los sinusoides de los cuerpos cavernosos mejorando
en algunos casos la función eréctil.
Finalmente queda , como ultima opción
, el implante de prótesis de pene , que debe indicarse ante el
fracaso de otras terapias más conservadoras y si las perspectivas
de la actividad sexual del paciente lo justifiquen.
Conclusión
La senectud
no es sinónimo de perdida de la actividad sexual.
El adulto
de edad avanzada debe aprender a convivir con su reloj biológico
sin limitar su calidad de vida .Es importante para ello comprender que
no existen limitaciones a su capacidad de disfrutar de una sexualidad
sana y para ello debe adaptarse a su situación actual. Ante una
alteración de la función sexual es primordial llegar a
un diagnostico adecuado afín de plantear la terapia mas adecuada
al paciente y a sus expectativas.
Tan importante
son los años de vida como la vida que se les llena a dichos años.
Bibliografía
recomendada
1. Flores Tascón F.J., Gonzalez Gil S. Superar la andropausia. Un tabú
de la masculinidad. Ed. Temas de hoy. Madrid 1994.
2. Vermeulen A.Clinical review 24: androgens in the aging male. J. Clin.
Endocrinol. Metab. 1991 ,73 221-224.
3. Pomerol J.M., Arrondo J.L. Practica andrologica.De. Masson. Barcelona
1993
4. Saenz de Tejada I.Erección, eyaculación y sus trastornos. Ed. Fomento
Salud. Madrid 1997.
5. Lisa Tenover J.Testosterone and the aging male. J. of Andrology.
Vol. 18. Nº 2. March/April 1997