Fecha de publicación: 05/05/03 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
En la Universidad de Washington se realizó
un estudio para valorar si la esposa o el resto de la familia de un
paciente con cáncer de próstata tratado con braquiterapia
tenían riesgo de recibir radiación. A los pacientes, la
esposa y el resto de la familia se les dio un medidor de radiactividad
(dosímetro) para que llevaran siempre consigo. Además
se pusieron dosímetros en todas las habitaciones de la casa.
Las esposas recibieron una media de 14 mrem, mientras que el resto de
los miembros de la familia recibieron menos de 8 mrem. Los autores concluyen
que estos resultados se comparan favorablemente con la radiación
ambiental ya que por ejemplo las personas que viven en Denver (USA)
un año están expuestas a 50-85 mrem. Basándose
en estos resultados, la premisa de que los niños no pueden sentarse
durante los primeros 15 días del tratamiento, en el regazo de
un abuelo tratado con braquiterapia, no se basa en una realidad.