Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Prostatectomía radical
La operación consiste en la extirpación de toda
la próstata, las vesículas seminales y los ganglios linfáticos
localizados en la fosa obturatriz. Este tratamiento está reservado
para los pacientes que presentan tumor localizado dentro de la próstata
(estadio T1 y T2). En estos casos, con la cirugía se puede curar
la enfermedad. La operación se puede realizar por vía
abdominal (la incisión va desde el ombligo hasta el pubis y es
la mas utilizada) o por vía perineal (la incisión se realiza
entre los testículos y el ano ( útil en pacientes muy
obesos).
Los inconvenientes de la prostatectomía
radical son la aparición de impotencia sexual (entre 30 y 100%
de los casos según las diferentes publicaciones) e incontinencia
urinaria (entre 0.5 y 8% de los casos). Pueden presentarse además
otras complicaciones como son la estrechez de la sutura que se realiza
entre la uretra y la vejiga o tromboembolismo de pulmón (obstrucción
de las venas del pulmón por coágulos desprendidos desde
las venas de las piernas o de la pelvis).
Radioterapia
La radioterapia utiliza rayos de alta energía
para destruir las células de cáncer de próstata
o evitar que las células se dividan o se extiendan. Aunque en
la actualidad existen equipos que dirigen con mucho mas precisión
que anteriormente los rayos sobre la próstata (radioterapia conformacional),
aún se pueden producir lesiones de órganos vecinos a la
próstata como son el recto y la vejiga. La radioterapia, al igual
que la prostatectomía radical se puede utilizar como tratamiento
curativo en pacientes con cáncer localizado dentro de la próstata
(T1 y T2), aunque también es útil en los pacientes en
los que el tumor se ha extendido algo a los tejidos vecinos (estadio
T3), en los que la cirugía no está indicada. En estos
casos, en los que el tumor se ha extendido, se ha demostrado que el
paciente se beneficia si previamente recibe tratamiento durante 6 meses
con hormonas con lo que se reduce el volumen tumoral, siendo la radioterapia
mas efectiva y aumentando la sobrevida si se compara con pacientes tratados
solamente con radioterapia.
La radioterapia también puede
ser útil en pacientes con dolor producido por la afectación
de los huesos por tumor (metástasis) y que ya no responden al
tratamiento con hormonas.
La radioterapia puede ser administrada
de forma externa en sesiones muy cortas (pocos minutos) y diarias durante
30-40 días o interna con semillas radioactivas que se colocan
con el paciente anestesiado en un solo acto en el interior de la próstata
(braquiterapia). Estas semillas emiten radiaciones durante aproximadamente
un año.
Las ventajas de la radioterapia son
que evitan una gran cirugía y que raramente producen incontinencia
de orina y que la posibilidad de impotencia sexual es menos frecuente
que con cirugía. Los efectos adversos de la radioterapia son:
diarrea, irritación durante la micción y sangrado durante
la defecación.
Tratamiento con hormonas
El tratamiento con hormonas se utiliza preferentemente en los pacientes
en los que el tumor se ha extendido a regiones lejanas a la próstata
como son los huesos, hígado o ganglios linfáticos. Este
tratamiento se puede realizar con una operación llamada orquiectomía,
que consiste en la extirpación de ambos testículos o con
inyecciones de sustancias llamadas agonistas de LH-RH que se aplican
con una periodicidad mensual, bimestral o trimestral dependiendo del
producto utilizado, o con la toma por boca de medicamentos como son
los estrógenos o los antiandrógenos. Tanto con la cirugía
como con los medicamentos el objetivo es el mismo, la anulación
de los efectos de la hormona masculina (testosterona) que estimula el
crecimiento del cáncer de próstata. El tratamiento hormonal
no cura el cáncer, solamente detiene su crecimiento y reduce
su tamaño durante un tiempo aproximado de dos años. Cuando
el tratamiento deja de ser efectivo, el tumor vuelve a crecer y se dice
que el tumor se ha hecho hormono-resistente.
Otras de las aplicaciones del tratamiento
hormonal es su utilización antes de realizar radioterapia o prostatectomía
radical para disminuir el tamaño del tumor a tratar. En el caso
de la radioterapia, su utilidad ha sido demostrada, mientras que en
la cirugía existen discrepancias en cuanto a la efectividad del
tratamiento hormonal antes de la operación.
Los efectos indeseables del tratamiento
con hormonas son: fatiga, decaimiento, sofocos de calor, impotencia
y pérdida del apetito sexual.
[Cáncer de próstata: Detección
precoz / Tratamientos ]