Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
La vejiga es un órgano hueco
que se encuentra en la parte baja del vientre y cuya función
es almacenar la orina. Como su pared está formada por músculo,
la vejiga aumenta de tamaño cuando tiene orina en su interior
o disminuye cuando la orina sale de ella. La vejiga, al igual que todo
el aparato urinario está recubierta por dentro por una capa de
células llamadas células transicionales. La pared de la
vejiga está formada por tres capas que se llaman mucosa, submucosa
y muscular. El cáncer de vejiga en el 90% de los casos se trata
de un cáncer de células transicionales. Si el cáncer
se localiza solamente en la mucosa y submucosa se dice que es superficial;
sí por el contrario llega hasta el músculo se dice que
es infiltrante. Esta división servirá para saber cuál
es el tratamiento mas apropiado en un paciente.
El cáncer de vejiga es el
cuarto en frecuencia en el varón y el noveno en la mujer. Los
varones tienen tres veces más posibilidades de tener cáncer
en la vejiga comparado con las mujeres. Los fumadores tienen el doble
de riesgo de tener cáncer vesical. Las formas más comunes
de manifestarse un cáncer de vejiga son: sangre en la orina (hematuria),
dolor al orinar o orinar muy seguido. Sin embargo otras enfermedades
de la vejiga o de la próstata se pueden manifestar de la misma
forma (infecciones, piedras,
tumores benignos, etc).
Si usted presenta alguno de estos
síntomas debería consultar urgentemente a su médico
pues podría tener un cáncer de vejiga. Para diagnosticar
la causa de los problemas el médico le realizará un análisis
de orina y una ecografía de los riñones, vejiga y próstata.
El cáncer de vejiga generalmente aparece como un bulto en el
interior de la vejiga. Para confirmar el diagnóstico el médico
le introducirá por la uretra (tubo que lleva la orina desde la
vejiga hasta el exterior) un aparato con una luz interior con el que
mirará el interior de la vejiga. Esta prueba que se realiza con
anestesia local, raquídea o general se llama cistoscopia. Si
se realiza con anestesia raquídea o general el médico
realizará una resección transuretral con lo que quitará
la lesión y la enviará a estudiar por un patólogo
quien indicará el tipo de cáncer y hasta donde llega en
el espesor de la vejiga (estadio).
El patólogo informará
también sobre el grado del cáncer que consiste en saber
sí las células del cáncer son semejantes a las
normales (grado bajo) o muy diferentes (grado elevado). El grado es
importante pues un cáncer de grado elevado, puede crecer mucho
más rápido que un cáncer de grado bajo.Para saber
sí el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo,
el médico realizará otras pruebas como son la tomografía
computarizada (TAC), gammagrafía ósea, resonancia magnética
nuclear, radiografía de tórax, urografía intravenosa.
El tratamiento del cáncer de vejiga dependerá de hasta
donde se haya extendido en la pared de la vejiga y en el resto del cuerpo.
Si el cáncer es superficial (solo se encuentra en la mucosa o
submucosa) el tratamiento consistirá solamente en la extirpación
del tumor (resección transuretral).
Posteriormente el médico valorará
sí es necesario la aplicación de unas sustancias en el
interior de la vejiga (quimioterapia endovesical) para evitar que el
tumor se vuelva a reproducir. Si el cáncer es infiltrante (llega
hasta el músculo) el tratamiento más recomendado si el
paciente se encuentra en buenas condiciones físicas es la extirpación
total de la vejiga, próstata y ganglios linfáticos en
los varones y del útero, ovarios y parte de la vagina en la mujer
(cistectomía radical).En los pacientes ancianos o con enfermedades
importantes esta operación puede tener mucho riesgo por lo que
se pueden realizar otros tratamientos como la radioterapia radical o
la quimioterapia (aplicación de medicamentos en la vena que ayudan
a detener el cáncer). Si el cáncer afecta solamente la
capa de músculo más interior se puede intentar conservar
la vejiga realizando una cistectomía parcial (extirpación
de un trozo de la vejiga) y asociando quimioterapia o radioterapia.
Si la vejiga es extirpada, el paciente necesita una nueva forma de almacenar
o pasar la orina.
En algunos pacientes se puede intentar
realizar una nueva vejiga con un trozo de intestino de 60 centímetros
de forma que se pueda orinar nuevamente por la uretra (sustitución
vesical ortotópica). Otras formas de solucionar el problema es
o la colocación de un trozo corto de intestino en un orificio
en la piel al costado del ombligo y pegando una bolsa que para recoger
la orina (conducto ileal) o coser los ureteres al colon sigmoides (intestino
grueso) de forma que la orina salga al exterior mezclada con la materia
fecal.