Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Los quistes simples del riñón son bolsas que contienen líquido.
Los quistes simples son las formas más comunes de quistes del riñón.
Se considera que después de los 50 años de edad, la mitad
de las personas los tienen, aunque no presenten ninguna molestia.
Aunque no se sabe exactamente por qué se producen, se acepta que
no son de causa hereditaria. Pueden ser únicos o múltiples
y pueden observarse en uno o en los dos riñones. Se desarrollan
a partir de los pequeños conductos del riñón.
Lo más frecuente es que no produzcan molestias y que no dañen
el riñón. Sin embargo, en algunos casos, si el quiste crece
y comprime a otros órganos puede producir dolor. Menos frecuentemente,
el quiste puede infectarse, presentar sangrado o producir aumento de la
tensión arterial.
Es muy probable que el quiste se encuentre al realizar alguna fotografía
del riñón, como sucede si se hacen ecografías o un
escáner (tomografía computarizada). Si no existen complicaciones
no se necesita ningún tratamiento. Si por el contrario, los quistes
son muy grandes (mayores de 10 o 15 centímetros de diámetro)
y producen síntomas deberían ser tratados. El tratamiento
inicial consiste en pinchar el quiste a través de la piel guiándose
con una ecografía para vaciar su contenido e inyectar en su interior
una sustancia que favorece la retracción. Si esto no es efectivo
y el quiste se vuelve a desarrollar el paciente debería ser operado.