Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
El cistocele es un problema típicamente femenino que se produce
cuando la pared que existe entre la vejiga y la vagina se debilita tanto
que permite que la vejiga asome por la vagina. Esta condición
puede producir molestias y dificultad para vaciar la vejiga.
En muchas mujeres, una vejiga caída produce
cambios en la uretra (tubo que comunica la vejiga con el exterior) por
lo que la mujer puede presentar dos tipos de problemas. Por un lado
escape de orina al realizar esfuerzos (tareas pesadas, tos, estornudo,
risa) y por otro vaciado incompleto de la vejiga con lo que queda orina
retenida que puede producir infección
de orina.
El cistocele es leve (grado I) si la vejiga asoma
poco en la vagina, Si la vejiga llega hasta la abertura de la vagina
se considera como moderado (grado II) y si la vejiga asoma al exterior
se considera severo (grado III).
El cistocele se puede producir por el estiramiento
excesivo de los músculos durante el parto, por la realización
de esfuerzos intensos durante toda la vida o por la realización
de esfuerzo para evacuar el intestino (estreñimiento crónico).
La hormona femenina (estrógeno) ayuda a mantener fuertes los
músculos de alrededor de la vagina. Cuando la mujer llega a la
menopausia, el organismo deja de producir estrógeno por lo que
los músculos de debilitan.
Con un examen físico el urólogo
puede diagnosticar el cistocele
y el grado de importancia del mismo. Para comprobar si queda orina retenida
en la vejiga puede ser necesaria la realización de unas radiografías
después de inyectar un líquido de contraste en la vejiga
a través de una pequeña sonda (cistografía retrógrada).
El tratamiento puede ser conservador (no hacer
nada) en los casos de cistocele leve (grado I) o quirúrgico en
los casos de cistocele mas severo (grado II y grado III). Si el cistocele
no provoca molestias se puede recomendar solamente evitar la realización
de esfuerzos o la colocación de un pesario (dispositivo que impide
la salida de la vejiga). Existen pesarios de varias formas y tamaños
con la finalidad de elegir el que sea mas confortable para la paciente.
En las mujeres que han llegado a la menopausia se puede recomendar la
utilización de estrógenos para ayudar a mantener la fuerza
de los músculos de alrededor de la vagina. La paciente debería
ser informada sobre las ventajas y los posibles riesgos de tomar estrógenos.