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Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
La orina se mueve entre los riñones
y la vejiga a través de unos tubos llamados uréteres (hay
uno para cada riñón). El reflujo vesicoureteral (RVU) es el
movimiento de la orina desde la vejiga hacia los riñones. Normalmente
existe una válvula entre el uréter y la vejiga que impide
que la orina vuelva al uréter después de que ha entrado en
la vejiga.
El RVU es diagnosticado mas frecuentemente en la
infancia después que el niño ha tenido una infección
de orina. En aproximadamente un tercio de los niños con infecciones
urinarias se encuentra reflujo. Por otro lado, el reflujo puede producir
infecciones urinarias debido a que la orina que permanece en los conductos
(uréteres) favorece el crecimiento de las bacterias. En ocasiones,
la propia infección es la que produce el RVU.
Existen dos tipos de RVU. El reflujo primario ocurre
cuando un niño nace con un defecto en la válvula que se
encuentra entre el uréter y la vejiga. La válvula no se
cierra correctamente y la orina refluye desde la vejiga al uréter
y eventualmente puede llegar hasta los riñones. Este tipo de RVU
puede mejorar e incluso llegar a desaparecer con el crecimiento del niño.
Los uréteres se alargan durante el desarrollo con lo que mejora
el funcionamiento de la válvula. El reflujo secundario ocurre cuando
hay una obstrucción en el aparato urinario inferior. La obstrucción
puede ser llegar a producir un mal funcionamiento de la válvula.
La infección de orina
es el síntoma
mas frecuente del RVU. A medida que el niño crece pueden aparecer
otros síntomas como incontinencia de orina por la noche, aumento
de la tensión arterial, proteínas en la orina e insuficiencia
del riñón (daño irreversible del riñón).
Las pruebas más comunes para mostrar la presencia
de infección de orina son la analítica de orina y el cultivo
de la misma. Para diagnosticar el RVU se tienen que realizar fotografías
del aparato urinario llamadas cistografía retrógrada que
consiste en la inyección de un material de contraste en la vejiga
a través de una sonda.
El objetivo del tratamiento del RVU es la prevención
del daño definitivo de los riñones. Las infecciones de la
orina deberían ser tratadas con antibióticos para evitar
que llegue hasta el riñón. Los antibióticos generalmente
corrigen el reflujo causado por la infección. En algunos casos
se necesita realizar una intervención quirúrgica para corregir
el RVU primario.
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