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Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
Si bien en nuestro país no se sabe la
cifra de niños con este problema, en otros como USA se estima que
existen aproximadamente unos 13.000.000 de niños que padecen este
problema. La incontinencia urinaria es la pérdida incontrolada de
orina a una edad en la cual debería haber adquirido la continencia.
Habitualmente este problema desaparece con el tiempo, lo que sugiere que
para muchos este problema puede formar parte del desarrollo madurativo del
niño. Independientemente de cuando se produce, y el volumen del escape,
la incontinencia genera gran angustia no solo al niño sino también
a su entorno familiar. Puede ser por la noche o durante el día. Es
importante entender que el escape de orina ocasional puede formar parte
del desarrollo y crecimiento del niño, y que el tratamiento es posible
en la mayoría de los niños que tienen dificultad en controlar
sus vejigas.
¿Cómo funciona normalmente el sistema urinario?
La micción o sea orinar,
es una actividad compleja. La vejiga es un órgano único
en forma de balón ubicado en la parte baja del abdomen, por detrás
del pubis. La vejiga almacena la orina, luego la expulsa a través
de la uretra, el canal que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior
del cuerpo. Para controlar esta actividad trabajan músculos, nervios,
médula espinal y el cerebro.
La vejiga está compuesta
por 2 tipos de músculos: el detrusor, que forma como un saco muscular
que almacena la orina y que se tiene que contraer para vaciar su contenido,
y un grupo de fibras musculares que adoptan una forma circular localizadas
en el cuello de la vejiga que automáticamente se contrae para mantener
la orina dentro de la vejiga y que también de forma automáticamente
se relaja cuando el detrusor se contrae pasando la orina hacia la uretra.
Existe un tercer grupo de músculos ubicados por debajo de la vejiga
(suelo pelviano) que pueden contraerse para guardar la orina en su reservorio.
En el bebé, una vez
que la vejiga alcanza su máxima capacidad, se contrae automáticamente
y se vacía. Con el crecimiento se desarrolla el sistema nervioso
y el cerebro comienza a recibir mensajes de que la vejiga se va llenando
y comienza a enviar mensajes hacia la vejiga para que esta retenga la
orina hasta que el niño decida en que momento y lugar vaciar su
contenido. Este proceso de continencia es escalonado y multifactorial.
Cualquier fallo en el mecanismo de continencia puede llevar a producir
escapes de orina o incontinencia. Las causas pueden ser múltiples
y pueden ser simples o complejas.
La mayoría de los niños
adquieren la continencia diurna y nocturna alrededor de los 5 años,
se estima que a esta edad el 85% de los niños son continentes por
el día la noche. A los 10 años el 5% de los niños
presenta episodios de incontinencia y solo es del 1% a los 18 años.
Es más frecuente en niños que en niñas.
¿Cuáles son las causas de la ENURESIS NOCTURNA?
No se conoce con exactitud
cual es la causa de escape de orina por la noche. En general se trata
de niños física y emocionalmente normales. Probablemente
sea de origen multifactorial. Estas causas incluyen: sobreproducción
de orina por la noche, retraso madurativo, falta de capacidad para reconocer
la sensación de vejiga llena, ansiedad. Además existe, muchos
de los casos, historia familiar de enuresis nocturna, sugiriendo una predisposición
o factor hereditario.
Retraso madurativo
Entre los 5 y los 10 años,
el escape puede ser la consecuencia de una capacidad vesical no adecuada
para la edad, sueño muy profundo, y falta de desarrollo de las
alarmas que señalan el llenado o vaciado vesical. Esta forma de
incontinencia tiende a desaparecer con el crecimiento y el desarrollo
de los sistemas naturales de alarmas.
Sobreproducción de orina
por la noche
Normalmente el organismo produce
una hormona que produce una disminución del volumen de orina nocturna.
Esta hormona se llama hormona antidiurética. El cuerpo produce
mayor cantidad de antidiurética por la noche, así existe
menor producción de orina y no es necesario levantarse para orinar.
Si no se produce esta hormona
en cantidades suficientes, la producción de orina permanece igual
que durante el día, por lo que se produce mayor cantidad que la
que la vejiga puede almacenar. Si el niño no siente la sensación
de vejiga llena no levanta a orinar y se produce el escape.
Ansiedad
Los episodios de angustia
y ansiedad experimentados por el niño entre los 2 y los 4 años
pueden llevarle a la incontinencia antes de que el niño adquiera
el total control de las micciones. Si esto lo experimenta después
de los 4 años de edad puede ser la causa de los escapes de orina
nocturnos, después de haber adquirido la continencia diurna y nocturna
completa.
El propio episodio de escape
de orina puede generar angustia y ansiedad por sí mismo. La presencia
de contracciones no inhibidas de la vejiga puede llevar a producir escapes
de orina durante el día, pudiendo causar ansiedad que puede favorecer
el escape nocturno.
Factor genético
Estudios realizados por investigadores
daneses en 1995, demostraron que una alteración en el cromosoma
13 era la responsable, al menos en parte, de los escapes nocturnos de
orina. Si ambos padres han sido enuréticos, el niño tiene
cerca de un 80% de probabilidades de serlo. Otros investigadores creen
que existen otros genes que pueden estar involucrados con este problema.
Orgánicas
Existe un pequeño grupo
de casos (< del 2%)de enuresis causados por problemas llamados orgánicos,
es decir alteraciones anatómicas, congénitas que determinan
el escape como son: Extrofia vesical, vejiga neurogénica, válvulas
de uretra, uréter ectópico.
¿Cúales son las causas de escape de orina
durante el día?
Los escapes de orina durante
el día si no están asociados a infección urinaria
o anormalidades anatómicas son menos frecuentes que los escapes
nocturnos. Una posible causa es la vejiga hiperactiva o inestable. Muchos
niños con incontinencia diurna tienen hábitos miccionales
anormales.
Inestabilidad vesical
Es más común
en niñas, la causa se desconoce con certeza, se producen contracciones
no inhibidas de la vejiga que aumentan la presión dentro de la
vejiga de tal manera que supera la resistencia que le ofrece el esfínter
urinario, produciéndose el escape.
Micciones poco frecuentes
Se produce por un mal habito
miccional, el niño inhibe voluntariamente la micción por
período muy prolongado de tiempo, por ejemplo, el niño o
la niña no quieren utilizar el lavabo del colegio o no desean interrumpir
un juego, entonces ignoran l a señal de vejiga llena. Es más
frecuente en niñas.
Otras causas
Algunos de los factores que
contribuyen a los escapes nocturnos pueden interactuar conjuntamente con
las micciones poco frecuentes para producir también, escapes diurnos.
Estos factores incluye:
Escasa capacidad vesical
Alteraciones estructurales
u orgánicas
Situaciones de estrés
o ansiedad
Estreñimiento
Ingestión de irritantes
como cafeína o bebidas carbonatadas.
¿Cúales son los posibles tratamientos?
Sobre todo en el caso de la
enuresis nocturna el crecimiento y el desarrollo resuelve o mejora de
forma importante el problema; ya que con el tiempo ocurren estos eventos:
La vejiga aumenta de capacidad
Los mecanismos de alarmas
biológicas comienzan a funcionar
La producción de hormona
antidiurética tiende a normalizarse
El niño aprende a responder
a las señales de vejiga llena
Medicamentos
Para la enuresis nocturna
en la actualidad contamos con un medicamento sintético llamado
Desmopresina que actúa de forma similar a la hormona antidiurética
disminuyendo solo por algunas horas la producción de orina por
la noche, aplicada correctamente y bajo control médico prácticamente
no tiene efectos indeseables, curando o mejorando significativamente el
problema.
Otro de los fármacos
más utilizado es la Imipramina, que tiene un efecto a nivel cerebral
y otro a nivel vesical, los resultados son menos efectivos que en el caso
anterior.
En caso de existir una vejiga
inestable o hiperactiva, existen varios tipos de fármacos que pueden
contribuir a controlar la situación, este grupo de medicamentos
se denominan anticolinérgicos. Ante la sospecha de una vejiga hiperactiva
es de fundamental importancia realizar, previo al inicio del tratamiento,
un estudio funcional de la vejiga (ESTUDIO URODINAMICO)
Para realizar un correcto
diagnóstico.
Alarmas
La alarma es un pequeño
dispositivo que consta de 2 partes básicas: una es un sensor muy
pequeño que se coloca en el pijama o ropa interior del niño,
el cual detecta la presencia de humedad (gota de orina), hace disparar
una serie de sonidos diferentes escogidos al azar que se encuentran en
la otra parte del dispositivo llamado batería de la alarma. Al
ser despertado el niño los músculos del suelo pelviano tratan
de parar el flujo de orina, entonces el niño se levantará
y terminará el vaciado vesical en el lavabo. La idea es enseñar
a reconocer la sensación de vejiga llena, de esta forma puede levantarse
y orinar o bien posponer la micción hasta la mañana.
Entrenamiento vesical
Consiste en realizar un entrenamiento
para la realización de una micción coordinada. Estas técnicas
enseñan al niño a anticiparse a la necesidad de orinar.
Medidas que pueden ayudar
al tratamiento de la enuresis nocturna
Disminuir el volumen de ingesta
hídrica antes de acostarse
Vaciar completamente la vejiga
(tomar el tiempo necesario)
Si bien estas medidas por
sí mismas no solucionan el problema pueden ayudar al tratamiento
de base.
Medidas que pueden ayudar
al tratamiento de la incontinencia diurna
Realizar micciones pautadas,
es decir orinar con una frecuencia establecida previamente, por ejemplo
cada 2 0 3 horas
Evitar la ingesta de cafeína
o bebidas carbonatadas (refrescos con gas)
Tomar el tiempo necesario
para orinar, relajando los músculos perineales
Puntos a recordar
Enuresis nocturna primaria:
persona que nunca paso un período seco mayor de 6 meses
Enuresis nocturna secundaria:
niño que estuvo seco al menos, por un período de 6 meses.
Enuresis nocturna: se refiere
a la persona que tiene escapes de orina por la noche durante el sueño.
Los escapes de orina intermiccionales
(incontinencia de orina) durante el día o la enuresis nocturna
son frecuentes en niños.
La enuresis nocturna, sin
síntomas diurnos, es más frecuente en niños.
Los escapes de orina intermiccionales
diurnos son más frecuentes en niñas.
Alrededor de los 5 años
la mayoría de niños (85%) adquieren la continencia urinaria
diurna y nocturna.
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