Fecha de publicación: 19/04/02 - Redactado por Instituto Médico Tecnológico
La disfunción eréctil (DE) puede ser producida por muchas causas, por ejemplo, el 52% de los varones con diabetes presentan impotencia, al igual que el 17% de los pacientes con hipertensión arterial, el 44% de los casos con enfermedad coronaria, el 40% de los varones con depresión, que alcanza el 65% si están en tratamiento prolongado con antidepresivos. Los fumadores tienen mayor probabilidad de tener DE lo que aumenta si además presentan enfermedades cardíacas llegando al 56% de los casos. Los pacientes que han sido operados de enfermedad benigna de la próstata pueden presentar impotencia en al 14% de los casos operados por la uretra (RTU) frente al 16% de los operados por vía abierta. Los tratamientos con medicamentos pueden alcanzar hasta el 36% de las causas de impotencia y mas frecuentemente se observa con los tratamientos para la hipertensión arterial.
Actualmente, la distinción entre causa psicológica u orgánica de la impotencia ha perdido validez ya que en cerca del 80% de los casos se puede observar coincidencia de las dos causas.
Tratamiento de la Disfunción Eréctil
1. Sildenafilo (VIAGRA®). Su acción es directa sobre los vasos del pene
y su acción tarda aproximadamente una hora. Se encuentra en el mercado
desde hace varios años. Su eficacia global es de alrededor del 70% aunque
en los pacientes con causas psicológicas su efectividad llega hasta
el 90%. En cuanto al tratamiento, la estimulación sexual es fundamental
para que se produzca el efecto. Aunque existen dosis de 25, 50 y 100
mg, en algunos pacientes como por ejemplo los diabéticos se puede necesitar
la dosis de 100 mg. Antes de clasificar a un paciente como no respondedor
al tratamiento, se debería utilizar la dosis máxima al menos durante
6 veces. La frecuencia recomendada es de una vez por semana pero no
es una regla aceptada por todos.
Se ha observado que el sildenafilo mejora la función endotelial, disminuye la presión en la arteria pulmonar y favorece la cicatrización de las úlceras de pierna producidas por insuficiencia venosa. Una de las contraindicaciones del sildenafilo es su utilización en pacientes tratados con nitritos por insuficiencia de las arterias coronarias.
2. Apomorfina (UPRIMA®). Es un agonista de la dopamina con acción
directa en el sistema nervioso central. Se administra por vía sublingual
y su acción se produce en unos 18 minutos. Existen dosis de 2 y 3 mg
y su eficacia es de alrededor del 50% en los casos con DE leve o moderada.
Se observan nauseas en 4% de los casos y la posibilidad de sincope es
de 0.2%, mucho menor que la observada con otros medicamentos como los
alfa-bloqueantes. La apomorfina no está contraindicada en los pacientes
que toman nitritos por insuficiencia coronaria aunque se debería utilizar
con precaución. Otra de las ventajas de la apomorfina es que puede aumentar
el deseo sexual e incrementar el orgasmo.
3. Vardenafilo. Es un nuevo fármaco aún no comercializado. Es un inhibidor
de la PDE-5 al igual que el sildenafilo. Como ventajas frente a este
se encuentra un efecto mas prolongado (lo que favorecería una sexualidad
mas espontánea con varios coitos con una única dosis) y menor incidencia
de efectos secundarios ya que no produce visión coloreada y una menor
probabilidad de producir dolor de cabeza.
4. Prostaglandinas. Son efectivas tanto en su aplicación como inyección
en el cuerpo cavernoso, como tipo supositorio en la uretra. La inyección
intracavernosa continúa siendo la alternativa al tratamiento oral mas
utilizada. Una de sus principales indicaciones es la DE producida por
la sección de los nervios erectores durante la cirugía radical por cáncer
vesical o de próstata.
5. Tratamientos tópicos. Se encuentran en desarrollo varios tratamientos
tópicos aunque la túnica albugínea del pene es relativamente impermeable
lo que dificulta su utilización.
6. Testosterona. Entre muchos pacientes es frecuente considerar que
la DE es producida por una disminución de las cifras de testosterona
(hormona masculina) en sangre. Mas que DE, la caída de la testosterona
produciría disminución del apetito sexual (libido), trastornos del carácter
y osteoporosis. Si existen valores bajos de testosterona, se debería
repetir la determinación y asociarla con determinación de las hormonas
prolactina, LH y FSH. Si se indica tratamiento con testosterona, el
paciente debe ser controlado estrechamente en cuanto al crecimiento
prostático.
7. Dispositivos de vacío (VACUUM). Son pocos los pacientes que están
dispuestos a utilizarlos ya que su coste es elevado y la espontaneidad
del acto sexual se compromete enormemente.
8. Prótesis peneana. Se reservan solamente para los casos en los que
han fracasado los tratamientos anteriores por presentar DE severas como
en el caso de diabéticos.